¿Lo quiero o no lo quiero?

CUando las dudas aprietan...

El otro día una cliente me explicaba que se sentía muy agobiada porque  había decidido romper con su pareja hacía unos 2 meses,  pero aun así ella era todo un mar de dudas. Soñaba cada noche con él y se torturaba esperando una llamada de su ex. Me decía  “lo quiero”, al cabo de un rato… “no lo quiero” y en otro momento me decía que si “él la llamaba y se disculpaba por el mal que la hizo, entonces sí regresaría con él”. 

¿Pensaste que esta chica no sabe lo que quiere? ¿Que tal vez le falta “personalidad”? ¿Que si ya ha hecho el paso, por qué se tortura? 

 Es fácil llegar a estas conclusiones desde fuera. Pero cuando una persona está en un mar de dudas, la incertidumbre es asfixiante y muy estresante! Entras en bucle con tus pensamientos y eres incapaz por tí sola de clarificarte y poner en orden tu mente. 

Esta persona acudía a sus amigas y cada una le daba su opinión. Su familia le daba otra opinión diferente a la de sus amigas. Así acabó que no sabía qué hacer: olvidarlo o esperar a que “quizás” él la contactara y retomaran su relación.

 Escuchar a tu entorno más cercano a veces no es lo más recomendable porque cada persona te traslada su propia interpretación de la situación, que está determinada por sus propias creencias y pensamientos. En realidad, cuando tu entorno te aconseja, en realidad están proyectando en ti sus juicios según sus experiencias de vida…. por esto siempre es mejor acudir a un profesional objetivo y neutral que te ayude a ver las cosas desde otro ángulo que quizás tu no alcanzas a ver.

Eliminadas algunas de sus barreras de  auto juicio y autocrítica, consiguió aclarar qué es lo que quería en una relación de pareja. Ella se enfocó en las cualidades que debería tener su pareja ideal, también  las que no quería que tuviera su hombre ideal (me costó cambiar este enfoque ya que ella  no estaba acostumbrada a pensar en lo que quería en su vida sino más bien en lo que quería evitar).

Y lo que le pasaba a ella no es nada atípico!!! NOOOO!!  Así es como funcionamos casi todos en la vida! Intentando evitar aquello que nos ha hecho daño, en lugar de enfocarnos en lo que sí queremos conseguir!!!  Con el enfoque del coaching se consigue entrenar y dirigir la mente hacia la búsqueda de objetivos y metas.

 Como resultado de esa reflexión, ella descubrió que su ex en realidad no tenía tantas cosas que a ella le gustaban… y lo más sorprendente es que descubrió que en realidad lo que la mantenía atada a su ex era en realidad  un apego a un estilo de vida que ella anhelaba: una estabilidad y formar una familia. Ella estaba enamorada de la idea de tener su vida ensoñada… pero se olvidaba de lo más importante: crear una vida ideal junto a una pareja ideal!! Fue un zasca para ella, pero era lo que  necesitaba oír para conseguir salir de ese bucle.

Desde ahí, tomando conciencia de lo que le sucedía en realidad, ella pudo clarificarse más y se dio cuenta de las jugadas que nos gasta la vida…. supo apreciar que esas piedras son  en realidad un precioso aprendizaje y una semillita que abre  camino hacia su autoconocimiento.

Si te ha inspirado esta historia me encantará leerte en los comentarios.


¡Todo empieza contigo aquí y ahora!

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